Ventajas y desventajas de ser madre a los 40

Y de repente sucedió. Mi primer embarazo fue a los 38 años, y mi hija nació cuando acababa de cumplir 39. Quizás una de las principales características de un embarazo a esta edad es el cambio de prioridades que tienes que hacer en tu vida. Por ello mirando hacia el pasado y tras un segundo embarazo a los 41, me gustaría compartir las ventajas y desventajas que he experimentado al comenzar mi familia a esta edad:

Ventajas

Generalmente, tienes más estabilidad financiera que cuando estás en la veintena o empezando la treintena, por lo que la llegada de un bebé supone una nueva gestión de tu economía pero no te lleva a la ruina ni mucho menos.

Tu personalidad cambia. Tu Yo se diluye para empezar a pensar en Nosotros. Empatizas mucho más con las personas que tienen hijos, te vuelves más sensible a los problemas ajenos y en definitiva te haces más humana. Comienzas a comprender mucha cosas de tu pasado, de tu relación con tus padres o de cuantas veces tus amigas o colegas llegaron tarde a una cita porque tenían que llevar a su hijo al médico y tú pensaste que era una excusa.

Nunca más volverás a estar sola. Aunque tengas pareja y hayas decidido comenzar tu familia con alguien a tu lado, esa nueva persona te acompañara si todo va bien hasta el final de tus días. Quizás de esto no eres consciente a una edad más joven, porque la perspectiva del tiempo y la vida es otra.

Tu experiencia es mayor, tienes recursos, y ya has vivido bastante. Tienes la experiencia de tus sobrinos, de los hijos de tus amigos, etc. La vida te ha hecho resolutiva y sabes gestionar circunstancias difíciles sin entrar en pánico. Sin embargo, como a cualquier madre, las preocupaciones siempre estarán presentes y como nos dijo un conocido “experimentaras miedos que no sabes ni que existen”.

Desventajas

El factor riesgo por tu edad te acompañará durante todo el embarazo. Los miedos a que tu bebe salga sin ningún problema estarán presentes hasta el final. Confía en tu instinto y cuídate mucho durante los 9 meses. Evita el estrés y los disgustos.

Tu tiempo ya no es tuyo, pero esto es una constante que acompaña a todas las madres independientemente de la edad que tengan; sin embargo, la maternidad a los 40 tiene un matiz porque has pasado más tiempo de lo habitual gestionando tu tiempo sin problema y eres más consciente de esta pérdida.

El apoyo familiar es más reducido. Quizás por trabajo no vives en tu ciudad, tus padres son mayores o han fallecido; por tanto el entorno de soporte y ayuda es casi inexistente, por lo que serás dependiente de ayuda externa si tu economía lo permite.

Profesionalmente notarás cambios. Tus prioridades cambian y ahora tienes que compaginar tu ambición y tu pasión por el trabajo con tu familia, y hacerlo sin sentirte mal ni en el trabajo ni en casa. Esto será todo un reto para ti y tarde o temprano deberás tomar decisiones para compaginar ambas cosas.

En definitiva, no creo que ser madre a los 40 sea mejor o peor que a los 20 o a los 30; pero si tienes una personalidad más forjada, una trayectoria profesional, una circunstancia familiar y un contexto que lo hace diferente, por ello es bueno ser consciente al inicio del embarazo para tomar todas las medidas oportunas de cara a la llegada del bebé. Como nota final quiero remarcar en mayúsculas que TENER UN BEBÉ A LOS 40 SERÁ EL MAYOR LOGRO Y SATISFACCIÓN QUE LA VIDA TE PUEDE REGALAR, y así lo sentirás cuando lo tengas en tus brazos 🙂 Así que enhorabuena por tu decisión.